Junta de Extremadura Junta de Extremadura
Somos Dehesa Fundación Biodiversidad FEADER
Somos Dehesa

Presentación


El proyecto "Somos Dehesa" nace del convenio de colaboración firmado entre la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural de la Junta de Extremadura y la Fundación Biodiversidad, acordado en noviembre de 2008.

El objetivo general de este proyecto es promover, incentivar y realizar actividades destinadas a optimizar las potencialidades del ganado bravo como factor de desarrollo en el medio rural de las zonas adehesadas de Extremadura. En virtud del convenio firmado, ambas partes llevarán a cabo actuaciones conjuntas, en la mitad occidental de la Comunidad Autónoma de Extremadura, de forma equilibrada, asumiendo cada una de las partes diferentes compromisos, tanto a nivel técnico como económico, no existiendo en ningún caso, prestación de servicios de una entidad a otra, sino realización conjunta de actividades dirigidas al interés público general.

Está comprobado que limitar de manera restrictiva las actividades sobre el territorio, e introducir cambios drásticos en las prácticas productivas, en busca de una mejora acelerada de la competitividad, deriva en el abandono de los usos y métodos tradicionales acarreando consecuencias negativas sobre determinadas especies animales y vegetales. Por ello, es necesario planificar actuaciones que integren los espacios naturales en un espacio territorial definido, y considerar de manera complementaria los aspectos medioambientales, sociales y económicos para evitar la alteración de equilibrios ecológicos producidos por el abandono de las tierras, la despoblación del medio rural o por procesos contrarios como la intensificación agraria. Si la población desaparece, no es posible proteger un territorio y si las prácticas tradicionales se abandonan, la riqueza natural del medio perderá su sostenibilidad, por lo tanto para la conservación de la Biodiversidad es necesario la implicación social y de desarrollar propuestas a nivel local enfocadas a corregir los desequilibrios originados por el control de los recursos, y ampliar y fomentar el uso sostenible de los bienes y servicios, en beneficio de las comunidades locales que se asientan en estas zonas.

La Dehesa representa sin duda un agrosistema único en el mundo y el prototipo más evidente de compatibilidad entre las formas tradicionales de producción con criterios de sostenibilidad. Es el mejor ejemplo de equilibrio entre la explotación de recursos y su conservación, aunando funciones productivas con un alto nivel de riqueza ambiental, tanto en flora como en fauna. Para su óptima gestión, es necesario implementar sistemas que además de potenciar el desarrollo rural, tanto social como económico, garanticen la conservación de la biodiversidad existente.

La dehesa como sistema de producción ganadera se caracteriza por el aprovechamiento mediante el pastoreo de grandes extensiones de superficie. La ganadería en estas áreas, debido a la rusticidad de las razas que se explotan, se encuentra perfectamente adaptada al medio. La dureza del clima y la pobreza y la baja calidad de sus suelos han limitado el asentamiento de una práctica agrícola que ha sido sustituida, en gran medida, por la explotación ganadera.

La alta significación que representan en Extremadura los sistemas ganaderos extensivos representa un hecho diferencial respecto a las características del resto de regiones ganaderas de España, diferencia aún más marcada si se toma como referencia el ámbito de la Unión Europea. Esta alta incidencia de las ganaderías extensivas deriva en que disponen de una amplia extensión territorial, lo que las convierte en un factor esencial de desarrollo del medio rural, y obliga a conjugar explotación y sostenibilidad, ya que su interacción con el medio natural le sitúa como protagonistas de la conservación de éste.

El objetivo máximo de este proyecto es apoyar la biodiversidad de los sistemas adehesados a través de la ganadería de reses bravas promoviendo la sostenibilidad de los mismos en sus tres dimensiones: social, económica y medioambiental.

Los entrellanos propios de la dehesa extremeña, y los suelos fuertes y duros, constituyen un hábitat ideal para la cría del toro bravo. Los paisajes de encinas y alcornoques han constituido desde hace tiempo el cobijo de ganaderías de primera línea como lo son Conde de la Corte, Jandilla, Los Espartales, Albarrán o Victorino, entre otras. Sin embargo, la significativa mejora de las comunicaciones, así como la perspectiva de continuar con estos avances, ha provocado en los últimos años un aumento considerable de las ganaderías que pastan en Extremadura, hasta el punto de convertirse en la segunda comunidad autónoma española con más hectáreas de terreno dedicadas a la cría de ganado bravo, según los datos de la Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL).

En total existen en Extremadura 46.338 hectáreas (23.266 hectáreas en Badajoz y 23.072 hectáreas en Cáceres) en las que pasta ganado bravo, siendo el número de ganaderías de 139 (55 en la provincia de Badajoz, 84 en la de Cáceres).

Este notable incremento en el número de ganaderías, y por lo tanto en el territorio ocupado por sistemas extensivos de ganado bravo ha animado a la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural a desarrollar actuaciones enfocadas a integrar estas explotaciones en los planes de desarrollo de sus zonas de incidencia. Así, desde el Gobierno regional se han diseñado actividades que compatibilizan la conservación del medio con el desarrollo de actividad económica y social con el fin de garantizar, por un lado, el mantenimiento de la biodiversidad existente y, por otro, que la actividad generada en torno a este ganado revierta en el crecimiento del tejido social y de las rentas del mundo rural, convirtiéndose en uno de los factores que han de favorecer la fijación de la población.

En definitiva, con este proyecto la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural ha planificado acciones para favorecer la integración del potencial de generación de riqueza del ganado bravo en los procesos de desarrollo sostenible del medio rural de Extremadura, que se han dado forma en el proyecto Somos Dehesa. Este trabajo se prolongará durante dos años y se desarrollará en la mitad occidental de Extremadura.